
CGT revalida su posición como sindicato mayoritario en Intrum Valladolid y consigue la mayoría absoluta del comité de empresa: 7 representantes de 13. Son ya 18 años consecutivos con mayoría absoluta, un respaldo que la plantilla renueva elección tras elección.
La participación ha sido del 81,5%: 264 personas han votado de un censo de 324. Los resultados han sido:
– CGT: 139 votos y 7 representantes.
– UGT: 87 votos y 4 representantes.
– USO: 35 votos y 2 representantes.
Se contabilizaron además 1 voto nulo y 2 en blanco.
Este resultado no es casual. Detrás hay años de trabajo constante, compromiso y presencia en el día a día de la plantilla. CGT ha estado ahí cuando las trabajadoras y los trabajadores han necesitado apoyo, defendiendo sus derechos y manteniéndose disponible para atender sus problemas y reivindicaciones. Dieciocho años de mayoría absoluta no se construyen de un día para otro: se construyen con trabajo, cercanía y hechos.
Pero más allá de los números, hay una cuestión que no podemos dejar pasar.
Hace cuatro años, la candidatura de Solidaridad-VOX obtuvo tres representantes en Intrum. Hoy esas siglas no aparecen en la papeleta, pero las personas que concurrían bajo ellas se presentan ahora con las siglas de USO.
¿Basta con cambiar de siglas para dejar atrás una trayectoria política? ¿Basta con cambiar de candidatura para que desaparezcan unas ideas?
No vamos a mirar hacia otro lado ante la normalización de la extrema derecha en el ámbito sindical. El sindicalismo debe servir para organizar a la clase trabajadora y defender sus derechos, no para dar cobijo a discursos que dividen a la plantilla, alimentan el odio y enfrentan a quienes comparten los mismos problemas laborales.
No todo vale por conseguir representación sindical. Los centros de trabajo no pueden convertirse en plataformas para blanquear esas posiciones bajo otras siglas.
Cambiar de camiseta no borra el pasado.
Frente a cualquier intento de normalizar la extrema derecha en los centros de trabajo: organización, conciencia de clase y lucha sindical.
¡La clase trabajadora, unida frente al fascismo!
